domingo, 12 de octubre de 2014


Con las piscinas existe un grave problema, y es que el exceso de cloro puede provocar enfermedades como conjuntivitis y otitis, pero la falta del mismo hace que proliferen las bacterias y puede dar lugar a infecciones de la piel, urinarias… Puesto que hallar el punto medio es muy difícil, te damos una serie de consejos para extremar las precauciones

El principal agente desinfectante que se usa en las piscinas es el cloro. El nivel adecuado se sitúa entre los 0,4 y los 1,2 miligramos por litro, dependiendo de la temperatura del agua, la extensión de la piscina, la presencia de rayos solares y la introducción de otras sustancias químicas en el agua.

Un nivel escaso de cloro favorece la aparición de bacterias, pero el exceso puede causar conjuntivitis y quemaduras. El ph del agua también determina su calidad. Los niveles aceptables oscilan entre el 7 y el 8,2. El exceso o el defecto del ph disminuye la eficacia de la coloración e irrita las mucosas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario